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BICHECTOMÍA – LA INTERVENCIÓN #TOP PARA RESALTAR TUS PÓMULOS

La bichectomía destaca en la medicina estética mundial, dada su alta eficacia para adelgazar el rostro y estilizar los rasgos faciales, logrando un look facial mas armónico y alargado, visiblemente más delgado. Sus beneficios son notorios y permanentes, sin dejar cicatriz alguna. Por último, cabe destacar, que los resultados definitivos serán realmente visibles después de 2-3 meses, aproximadamente.

 

Antes de hablar de bichectomía, debes saber que las bolsas de Bichat son dos cúmulos de tejido adiposo ubicados debajo de los pómulos, una en cada lado del rostro. Estas estructuras corporales contribuyen con los movimientos masticatorios al brindar la lubricación necesaria para realizarlos. Su tamaño varía de una persona a otra, ya que todos nacemos con esos cúmulos, solo que a medida que vamos creciendo, las bolsas disminuyen, pero no en todos los pacientes ocurre igual. El exceso de grasa en esta área facial puede ocurrir debido a sobrepeso, causas genéticas o porque el correr del tiempo y la gravedad hacen de las suyas al reducir la firmeza de la zona.

Las personas que poseen bolsas de Bichat de dimensiones excesivas tienen la cara redondeada, las mejillas grandes y los pómulos poco marcados. Estos pacientes sienten incomodidad y suelen buscar la ayuda de un cirujano plástico especializado para sentirse mejor con los ángulos de su rostro. La bichectomía es una intervención quirúrgica que permite reducir el tamaño de estas almohadillas adiposas para definir el contorno facial, destacar los pómulos y que el paciente tenga un rostro más estilizado.

Para llevar a cabo esta operación, es necesario realizar un pequeño corte en la parte interna de cavidad bucal, arriba de los molares superiores, para extraer el exceso de grasa existente en las bolsas de Bichat. La cantidad de tejido adiposo que se elimina varía entre 3 y 5 centímetros cúbicos. Las cicatrices resultantes de la cirugía no son visibles debido al lugar donde se hacen las incisiones.

El procedimiento quirúrgico:

 

Para llevar a cabo esta intervención, se realiza un pequeño corte en la parte interna de cavidad bucal, arriba de los molares superiores, para extraer el exceso de grasa existente en las bolsas de Bichat. La cantidad de tejido adiposo que se suele eliminar varía entre 3 y 5 centímetros cúbicos, ya que algunos pacientes tienen más o menos grasa localizada que otros. Las cicatrices resultantes de la cirugía no son visibles debido al lugar donde se hacen las incisiones porque quedan completamente escondidas dentro de la cavidad bucal.

 

Candidatos Para la Bichectomía:

Las personas que tienen la cara muy redonda y a pesar de perder peso no consiguen cambiar su contorno facial son buenas candidatas para una bichectomía. El procedimiento estético está indicado tanto para mujeres como para hombres.

Beneficios de la Bichectomía:

La bichectomía trae como resultado, una mayor definición del sector medio del rostro, menor tamaño y mayor simetría en las mejillas, pómulos destacados y un rostro más alargado y estilizado; todos estos cambios le dan un aspecto más jovial y armonioso al paciente. Después de la cirugía plástica en Simetrya Clinic, los pacientes se sienten mejor con el semblante de su cara y dejan a un lado los complejos que tenían con sus mejillas.

Duración de la intervención :

La operación dura 45 minutos aproximadamente. Según la cantidad de grasa que deba eliminar, podría durar unos minutos más, pero en líneas generales es un procedimiento bastante rápido y el paciente tiene una recuperación casi indolora.

 

Recomendaciones después de la intervención:

El postoperatorio de una bichectomía es una etapa muy importante, que marcará la recuperación satisfactoria y total del paciente, así como la consecución de los objetivos previstos por esta cirugía facial. Por tanto, así como es fundamental seguir las indicaciones pre-operatorias del médico, mucho más será después de la intervención para la extracción de las bolsas de Bichat.

Como sabemos, se trata de una cirugía facial ambulatoria, que tiene una duración de máximo 45 minutos y realizada con anestesia local. La bichectomía consiste un procedimiento sencillo, mediante el cual el especialista hace pequeñas incisiones desde el interior de la boca para extraer las bolsas de Bichat, conformadas por los depósitos de grasa localizada en la región de los pómulos o huesos malares.

El principal objetivo de la bichectomía es refinar el rostro del paciente, mediante el adelgazamiento de las mejillas o reducción de la grasa de la cara, al extraer las bolas de Bichat de esta zona; lo que produce un efecto de realce de los pómulos y el rejuvenecimiento del rostro, que ahora luce mucho más alargado y perfilado.

Un aspecto importante de la fase pre-operatoria, es encontrar un médico especialista certificado y con experiencia en cirugía maxilofacial. De ello dependerá el éxito de la cirugía, ya que sólo las manos expertas pueden dar garantía de confiablidad y óptimos resultados en tu rostro, previniendo así los riesgos asociados a la bichectomía.

Cuidados postoperatorios de la bichectomía

Antes de aplicarte este tratamiento, es importante conocer cuáles son los cuidados postoperatorios de la bichectomía y las recomendaciones que debes seguir, los cuales te ofrecemos a continuación en detalle:

Vendaje: El paciente debe mantener una venda compresora que le habrá colocado el cirujano, durante unas horas después de la intervención. La principal función de este vendaje es reducir la aparición de hematomas, y por otro lado, reducir la hinchazón en la cara del paciente.

Dormir con la cabeza erguida: Durante la primera y hasta segunda noche después de la bichectomía, el médico le indicará dormir con la cabeza ligeramente levantada, lo cual ayudará en el proceso de recuperación general, ayudando a prevenir hematomas y disminuir la inflamación.

Bandas frías: Aplicarse bandas frías sobre la cara, concretamente, sobre la zona de los cachetes, es otra indicación médica para ir minimizando la inflamación en la fase post-operatoria de la bichectomía. Tales síntomas irán disminuyendo progresivamente al cabo de 7 a 10 días, quizá antes.

Ingerir antibióticos: Si el médico no le ha prescrito ingerir antibióticos antes de la cirugía, lo hará después de la operación. Éstos suelen ir acompañados de antiinflamatorios para reducir la hinchazón normal que se produce tras la intervención. En general, los antibióticos y antinflamatorios se deben tomar unos 5-7 días después de la cirugía, según prescripción médica.

Dieta especial: Otro cuidado que suelen indicar los médicos después de la bichectomía, es la dieta. En general, después de la operación el paciente podrá seguir dieta líquida, hasta que el médico lo dictamine. Luego, podrá introducir alimentos blandos para ir complementando la dieta, hasta alcanzar la recuperación total del paciente.

Higiene bucal: Extremar la frecuencia y cuidado de la higiene bucal es otra medida de cuidado previsto por el médico, principalmente después de que el paciente tome líquidos y alimentos. Aun cuando durante las primeras 24 horas no podrá enjuagarse la boca, la limpieza bucal es, sin dudas, determinante para reducir y/o evitar riesgos de infección. Transcurridas 48 horas luego de la operación, el médico aconsejará realizar enjuagues de agua con sal dos veces al día durante una semana.

Otros cuidados especiales:

– Reposo: En general, la bichectomía implica una recuperación rápida y el reposo del paciente es mínimo, de escasas 24 a 48 horas. Luego de dos días, el paciente podrá incorporarse al trabajo.

– Sutura: Si el médico cirujano no colocó puntos de sutura reabsorbibles, al cabo de unos días éste los retirará del interior de la boca y examinará que la recuperación sigue su curso natural, es decir, que no haya infección y que las incisiones cicatrizan correctamente.

– Hábitos y rutina: Básicamente, luego de un par de semanas el paciente podrá retomar la mayoría de sus hábitos y rutina previas a la cirugía, como practicar ejercicio físico o fumar, aunque es recomendable evitar este mal hábito.

Depilación Láser

¿En qué consiste la depilación con láser?

Actúa destruyendo el folículo piloso y la matriz del pelo mediante una descarga de láser en la zona a tratar. El láser produce un rayo de luz altamente concentrada. El color de la luz producido por un láser concreto es la clave de su efecto en los folículos del pelo. Este emite en una longitud de onda que es absorbida por la melanina (pigmento presente en todo tipo de pelo), que se calienta hasta producir la destrucción de la matriz y el folículo piloso, con lo cual en ese punto no volverá a crecer el vello.

¿Cuántas sesiones requiere el tratamiento?

Por lo general, un mínimo de 6, dependiendo de cada persona, de la zona, etc. Hay que tener en cuenta que en la primera sesión sólo se elimina el pelo que en ese momento está en fase de crecimiento (un 80 por ciento). Al cabo de 4 semanas se realiza la segunda sesión para tratar todavía entre un 15 y 30 por cien de vello «durmiente». En las otras sesiones se elimina el resto. Sin embargo, es necesario paciencia para ir suprimiendo las sucesivas remesas de pelo que puedan ir saliendo a lo largo de hasta 4 ó 6 meses. Las sesiones pueden durar entre unos minutos y una hora, depende de la zona tratada. 

¿Sirve para cualquier persona y zona del cuerpo?

Sí, pero la mayor dificultad para el láser es que no sólo el pelo contiene melanina sino también la piel, lo que puede producir manchas de hipopigmentación (blancas) en los cutis más oscuros. Las cejas es una zona poco recomendada debido a su proximidad a los ojos (requieren protección especial).

¿Es doloroso? 

La sensación es semejante a una quemadura, pero al ser rápido se tolera bien. (Unas axilas llevan unos 8 minutos entre las dos). Las personas con la piel más oscura sienten un pequeño hormigueo o picor. Para zonas muy sensibles al dolor o muy amplias, se recomienda aplicar una crema anestésica dos horas antes del tratamiento. Inmediatamente después a la aplicación del láser, la zona tratada puede enrojecerse o inflamarse un poco, pero estos síntomas desaparecen en un corto período de tiempo.

¿Tiene efectos secundarios? 

El aspecto de la zona tratada inmediatamente después de una sesión de láser varía en cada paciente y depende de la extensión del tratamiento.
La piel puede enrojecerse o hincharse, pero vuelve a la normalidad en poco tiempo. En algunos casos se produce una ligera quemadura similar al de una salpicadura de aceite y algunos problemas se hiperpigmentación o hipopigmentación (manchas). 

¿Qué precauciones debo tomar antes del tratamiento?

1. Evita la exposición solar durante un mínimo de 8 semanas previas al tratamiento. 
2. No utilices métodos de depilación que arranquen el pelo desde la raíz (cera y pinzas) y sí aquellos que lo corten (crema depilatoria, rasurado y tijeras), desde 6 a 8 semanas antes del tratamiento. 
3. Si has tenido antes algún Herpes Simple en la zona a tratar, debes tomar 1 comprimido de Valtrex cada 12 horas durante 5 días, comenzando 48 horas antes del tratamiento. 
4. Si la zona a tratar presenta una pigmentación moderada, aplica la crema recomendada por el especialista que te va a realizar la depilación, dos veces al día durante 8 semanas, suspendiéndola 48 horas antes de la sesión. 
5. No utilices cremas que contengan AHA ni Ácido Retinóico, así como tampoco productos agresivos o exfoliantes sobre la zona a tratar. 

¿Y después del tratamiento?

1. Utiliza la crema recomendada en consulta para calmar la sensación de calor e irritación inmediatas al tratamiento y que desaparecerán en las horas siguientes. 
2. Evita la exposición solar de la zona tratada, durante la primera semana y continúa con la utilización de un fotoprotector durante todo el tratamiento. 
3. Se recomienda no friccionar ni utilizar productos exfoliantes durante los días posteriores al tratamiento. Es preferible esperar 24 horas para usar maquillaje. 
4. El pelo puede tardar en caerse entre 7 y 10 días. Durante este tiempo, puedes tirar del pelo para eliminarlo o bien esperar a que se desprenda de su raíz y caiga él solo. 
5. Puede ser normal la aparición de pequeñas costritas superficiales en horas posteriores al tratamiento, que desaparecerán en días posteriores sin mayor relevancia.

¿Cuáles son los resultados?

1. Eliminar el 80%  del pelo. 
2. Queda un 10-20% de pelo que permanece, pero es muy fino y más claro, con lo cual estéticamente importa menos. Posibilidad de una sesión de retoque al trascurrido uno o dos años. 

El láser IPL es una forma de energía con luz visible (muchos pacientes asocian la palabra láser con cancerígeno y no es así). Con cada sesión se elimina entre un 20 por ciento y 30 por ciento de pelo, pero los resultados (zonas de calvas y pelo más fino) se empiezan a notar a partir de la tercera o cuarta sesión. 

Efecto del láser: ralentizar y debilitar, progresivamente, el pelo que sigue creciendo.

Precauciones: Ante la duda de piel bronceada siempre en Simetrya Clinic hacemos un test de prueba en una zona determinada de la piel, utilizando 2 ó 3 energías distintas y valorándose la reacción de la piel alas 24-40 horas). 

Triangulo de la juventud

Nuestro rostro cambia con los años. Los signos del paso del tiempo provocan que perdamos firmeza y aparezcan las primeras arrugas. Y es por esto que la búsqueda de nuevas tecnologías y productos que nos ayuden a frenar el envejecimiento va encaminada a invertir el triángulo de la belleza.

El triángulo facial es un indicador de la juventud de un rostro., para los que nunca hayan escuchado hablar de este término, les explicamos que consiste:

‘triángulo de la juventud’ a la figura imaginaria que resulta, en una persona joven, al unir el punto más alto de cada pómulo con el centro de la barbilla. Con 25 años, este triángulo (equilátero en la teoría, aunque nadie es completamente simétrico, claro) apunta hacia abajo. A partir de esa edad, el rostro comienza a envejecer y en consecuencia, hacia los 40, el triángulo se ha invertido por completo.

Con el proceso del envejecimiento facial surgen básicamente dos procesos en nuestra cara:

Por un lado, una pérdida de volumen en determinadas zonas, y por otro, una mayor actividad de los músculos depresores. Este proceso, como sabemos, es imparable. En realidad, la pérdida de volumen facial, que es de hecho el factor que más envejece la expresión, se debe a múltiples causas, pero fundamentalmente a dos: la disminución de tejido graso y la resorción ósea (es decir, desaparición total o parcial del tejido óseo).

Esta pérdida de volumen se produce desde la juventud, pero sus consecuencias no son visibles hasta los 40 años. “A partir de los 25 años disminuye la producción de colágeno y elastina en un 70{652b73fc86099c842e1b11de0441586b9a4698f5c9abacad7c134f7f521b3c52}, pero no se hace plausible hasta los 40, aproximadamente, aunque la edad depende de cada persona porque entran en juego muchas variables”. Estas variables pueden ser intrínsecas, como el sexo, la raza y la genética, pero también extrínsecas, como la radiación solar y el estilo de vida, un factor clave. Y, es que, aunque tendemos a creer que los genes determinan casi por completo el envejecimiento, en realidad, el estilo de vida puede condicionarlo hasta en un 80{652b73fc86099c842e1b11de0441586b9a4698f5c9abacad7c134f7f521b3c52}.

Por eso, es tan importante seguir un estilo de vida saludable, cuidarse desde el interior y utilizar protección solar a diario. “La prevención es nuestra mejor arma”. “Una vida saludable abarca desde la alimentación hasta nuestras emociones. La salud mental es importantísima y el estrés emocional es sumamente dañino, también para nuestra piel”.

Una solución para ello, serían los HILOS TENSORES

¿Qué son los hilos tensores? 

Los hilos tensores son unos hilos finos utilizados en cirugía estética para rejuvenecer el rostro. Se pueden aplicar tanto para eliminar las arrugas y la flaccidez facial, como para levantar las cejas o, incluso, para redefinir el óvalo de la cara y el contorno de la mandíbula.

Existen dos tipos de hilos tensores:

  • Permanentes, que están hechos de propileno
  • Temporales, realizados con dioxanona, material que después de unos dos años es reabsorbido por el organismo sin necesidad de ninguna operación

¿Por qué se realizan?

El tratamiento con hilos tensores se realiza para:

  • disimular las arrugas del contorno de los ojos
  • elevar las mejillas
  • reafirmar el cuello
  • elevar las cejas
  • dar simetría a la cara
  • reafirmar el contorno facial
  • difuminar las arrugas de la frente

¿En qué consisten?

Es un tratamiento tensado cutáneo que se basa en la implantación de varios micro hilos en forma de red. Esta red actúa como soporte de los tejidos provocando el efecto reafirmante instantáneo y favoreciendo la producción natural de colágeno.

Las intervenciones de cirugía con hilos tensores requieren la realización de pequeñas incisiones a través de las que se injertan los hilos para desplazarlos y colocarlos en el tejido de la zona deseada hasta fijarlos en la posición marcada por el cirujano.

La medicina estética como forma de vida. Influencias en la salud

Actualmente, la medicina estética está enfocada desde una visión mucho más diferente, más avanzada. Podemos dar las gracias porque ya no existen tantos tabúes como antes, cada vez hay más personas que ven de forma natural que cualquier familiar, amigo o conocido se haga algún tratamiento estético. Por otro lado, también gracias a los avances de la actualidad, más personas pueden acceder a tratamientos que antes veían inalcanzables, por lo que se está convirtiendo en algo cotidiano.

La medicina estética es mucho más que un cúmulo de tratamientos. Para nosotras es una gran posibilidad de ralentizar el envejecimiento, conseguir una vida longeva más saludable y por supuesto, conseguir un aspecto natural y armónico.

Podríamos decir que la medicina estética es un conjunto de posibilidades médicas que nos ayudan a mejorar el bienestar personal en todos los sentidos.

Lo más importante a la hora de realizarse un tratamiento estético, es sentirse bien tanto por fuera como por dentro, ya que la salud y la estética no se pueden considerar la una sin la otra.

Por ello, para nosotras el concepto de medicina estética no sería nada sin una vida sana y sin una vida saludable.

También, gracias a los avances tecnológicos que podemos encontrar en los últimos años, los tratamientos existentes actualmente ayudan a potenciar no solo más la belleza de los clientes, si no que ayuda a mejorar la calidad de vida.

Los pacientes que acuden a realizarse cualquier tratamiento de medicina estética consiguen verse mejor a sí mismo, esta positividad también es importante para la salud, ya que las cualidades físicas y mentales de cada persona mejoran, por lo que su calidad de vida también se ve afectada.

Hay tratamientos específicos que ayudan a eliminar grasa del cuerpo. Estos tratamientos tienen un enfoque directo en la salud física, puesto que no solo mejora la calidad de vida del paciente, también mejora su energía y motivación para mantener una mejor vida, más saludable y con más ejercicio para conseguir un seguimiento de esos beneficios y nos previene de deterioros o enfermedades por malos hábitos adquiridos a lo largo de nuestra vida.

Sin embargo, no solamente es la salud física la importante para las personas, también tenemos que contar con la existencia de la salud mental, que tiene un peso muy importante en nuestra vida. No sería posible una buena salud total si no se tiene alguna de las dos. Los expertos definen la prevención del envejecimiento prematuro como la búsqueda de una longevidad saludable para disfrutar de la vida en un estado de bienestar físico y anímico

 

Es por eso, que la medicina estética sí que nos ayuda directamente en este tipo de salud aportándonos positividad, confianza en nosotros mismo, alegría, aumento de autoestima o motivación entre muchos otros beneficios que obtenemos.

En concreto, nos aporta un bienestar general. Un enfoque más psicológico, pero igual o más importante que los demás enfoques.

Rangos de edad que utilizan la medicina estética

¿Alguna vez te has planteado que tratamiento de medicina estética te convenie más según tu edad?

Los tratamientos de medicina estética nos ayudan a cuidarnos durante toda nuestra vida, pero es cierto que a cada etapa de la vida hay algunos tratamientos más recomendables que otros, ya que nuestra piel y nuestro cuerpo es diferente en cada año que pasa.

Desde Simetrya Clinic te vamos a dar las claves para cuidar tu cuerpo adelantándote a esos problemas que salen en cada rango de edad o para que descubras que tratamiento es el que más te conviene.

Vamos a dividir las etapas en cuatro: de 20 a 30 años, de 30 a 40 años, de 40 a 50 años y a partir de los 50 en adelante.

Como resumen inicial, claramente hay tres causas por las que se acude a la medicina estética: la primera como bien se indica es por una razón estética, que está vinculada a cualquier rango de edad, la segunda como prevención a envejecimiento y mantenimiento de la hidratación, que suele ir vinculada con las edades más jóvenes, y la tercera por la corrección de arrugas o signos evidentes de la edad, que suele ir vinculada a las posteriores edades.

Bien, el primer rango que vamos a tratar sería de los 20 a los 30 años, plena juventud.

En esta etapa, nuestro cuerpo se encuentra en buena forma y buen estado físico, pero todos los hábitos que tengas durante estos años van a determinar tu futuro referido a la forma en la que envejeceremos.

Son los mejores años para aprovechar y cuidarse, ya que es cuando menos trabajo cuesta hacer ejercicio puesto que tenemos más energía, y nuestro metabolismo funciona más rápidamente.

La mesoterapia de vitaminas podría ser una buena idea para prevenir la deshidratación que puede conllevar la falta de agua en el organismo o el exceso de luz solar en la piel.

Por otro lado, nuestra piel luce más joven, pero no por ello debemos cuidarla menos, si queremos conservarla, tenemos que llevar una buena rutina de hidratación, que puede ir acompañado como bien hemos dicho antes de un tratamiento que aporte vitaminas a la piel.

Otra idea sería el peeling químico, y sin duda, uno de los más recomendados para jóvenes, ya que ayuda a limpiar todas las impurezas de la piel.

Los tratamientos con ácido hialurónico también ayudan a prevenir las primeras evidencias de la piel, o para corregir zonas faciales que el/la cliente desee.

Otro problema en esta etapa, son las marcas de la cara, ya sea por acné, grasa o cualquier factor que ha alterado nuestra piel, en este caso, volvería a ser clave el peeling químico para eliminar todas esas marcas que tenemos en la piel y que a su vez son visibles.

El aumento de labios, el relleno de ojeras con ácido hialurónico o el microblanding, también está muy de moda en esta etapa, ya que pasamos horas cuidando nuestra imagen.

Por otro lado, esta puede ser una buena etapa para eliminar el vello corporal con láser, ya que es una edad a la que habitualmente más tiempo dedicamos a la depilación, a su vez, consiguiendo una depilación permanente para el resto de las etapas

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Pasamos a la siguiente etapa, de 30 años a 40 años.

Nuestro metabolismo comienza a ralentizarse, empezamos a tener una vida más ajetreada y a tener menos energía, empiezan a salir los primeros signos de la edad, cosa que a todos nos empieza a asustar.

Esta etapa, es perfecta para ayudar a nuestra piel a través de vitaminas, ayudándole con la elasticidad que va perdiendo, por ello, la mesoterapia facial sería una gran decisión. Los rellenos faciales con ácido hialurónico también ayudan a frenar la progresión de las arrugas o incluso eliminarlas.

Otro tratamiento de medicina estética recomendado, podría ser la mesoterapia corporal, ya que sirve de gran ayuda para nuestro cuerpo a la hora de eliminar sustancias lipolíticas y drenantes.

También es cierto, que a esta edad los hombres pueden empezar a verse menos cantidad de pelo, por lo que podríamos sugerir también un implante capilar a partir de esta etapa.

La siguiente etapa va desde los 40 hasta los 50 años aproximadamente, donde claramente los signos de edad son más evidentes.

Para esta etapa, podría beneficiarse nuestra piel y nuestro cuerpo de tratamientos con botox y ácido hialurónico, eliminando todas aquellas arrugas, patas de gallos o líneas de expresiones que son visibles. Esto serviría para retrasarlas y poder envejecer más lentamente estéticamente hablando.

En esta etapa, recomendamos un asesoramiento integral y personalizado, ya que cada persona puede estar pasando por una fase hormonal diferente, pudiéndole ayudar así de la mejor manera posible.

Por último e incrementando la edad, a partir de los 50 años, los signos de edad son claros y evidentes.

En esta etapa, convendrían a parte de los tratamientos mencionados en la etapa anterior, para conseguir rejuvenecer un poco más la piel, tratamientos para tensar la flacidez de la piel, otra evidencia bastante notable a esta edad.

El botox y el ácido hialurónico vuelven a ser clave en esta edad, acompañado de mesoterapias y liposucciones que ayuden a la pérdida de peso y a conservar un buen físico, más difícil en este rango.

Impacto psicológico de la pandemia

Las rutinas son una serie de conductas que nos dan una sensación de control ante un mundo caótico y cambiante. La aparición del  Coronavirus y las medidas que se están instaurando para detener el contagio producen una sacudida, un terremoto en nuestra tranquila y “planificada” vida.

El estrés y la angustia son una moneda corriente cuando surge una pandemia como la que estamos atravesando. El miedo y la sensación de desamparo se disparan como consecuencia del desmantelamiento de nuestras rutinas.

La desorganización de nuestras vidas junto con la incertidumbre generada por la pandemia provoca reacciones de pánico. Las mismas surgen de sobredimensionar la situación de peligro y de infravalorar las herramientas que poseemos para afrontar la nueva situación vital.

Es importante tener criterios para evaluar si las reacciones pueden convertirse en signos de algo más grave. Estos criterios son los siguientes:

  • Un displacer que se traduce en un sufrimiento prolongado o intenso
  • Funcionamiento negativo en los diferentes ámbitos vitales (individual, familiar, académico, laboral o social).
  • Depresión.

Otro aspecto a tener en cuenta es la disminución abrupta de las relaciones sociales debido al confinamiento. Esto repercute en el apoyo afectivo que se obtiene de nuestro entorno cuando sufrimos.

Otro efecto del confinamiento es la imposibilidad de disfrutar del ocio (deporte, cine, conciertos, etc.) que funcionan como atenuadores de la ansiedad.

Se está dando también un trastorno transitorio del sueño a un número alto de la población, incluyendo desde los niños a quienes les cuesta irse a dormir, algunos padecen pesadillas…, pasando por adolescentes, personas adultas y de la tercera edad con insomnio. Frente al insomnio hay que tomar medidas, ya que afecta a nuestro rendimiento, nos cuesta más concentrarnos, hay cambios en el rendimiento laboral y académico… Para ello intentemos mantener una rutina de sueño. Lo ideal es dormir entre 6 y 8 horas los adultos y que este descanso sea reparador.

Algunas recomendaciones durante este periodo:

  • Identificar los pensamientos que nos puedan generar malestar. Pensar constantemente en lo mismo puede hacer que aparezcan o se acentúan síntomas que incrementen nuestro malestar emocional. 
  • Identificar emociones y aceptarlas. Es normal que en este momento sintamos rabia, tristeza, alegría, impotencia, que estemos más sensibles… Nuestras emociones ahora pueden parecerse a una montaña rusa. 
  • Mantener una rutina: Intentemos levantarnos a la misma hora de siempre, ya que posiblemente tengamos que trabajar desde casa (o fuera), ayudar a nuestros hijos en las tareas escolares, cocinar… Y es de vital importancia que nos quede tiempo para nosotros: para leer, para practicar algo de ejercicio físico en casa, para descansar, incluso para no hacer nada. 
  • Cuidar la alimentación: No comer mas de la cuenta, intentar mantener una dieta variada y equilibrada donde esté presente la vitamina C, totalmente necesaria para mantener nuestro sistema inmune en las mejores condiciones. Beber mucha agua, es muy importante que nos hidratemos correctamente e intentar mantener un horario de comidas. 
  • Tomar el sol unos minutos al día: Si tenemos la posibilidad de salir al balcón, salimos unos minutos al día (utilizando la protección solar necesaria), ya que la luz solar aporta las cantidades necesarias de Vitamina D que necesita nuestro cuerpo para un buen funcionamiento. 
  • Dosificar la información: Evitemos la sobre carga de información, ya que si estamos permanentemente conectados puede aumentar un nerviosismo innecesario. Prioricemos fuentes oficiales y no nos dejemos atrapar por noticias negativas y catastrofistas. También es recomendable que nos fijemos un horario para recibir este tipo de información. 
  • Evitar hablar constantemente del coronavirus: y llevar a cabo los hábitos de higiene y prevención recomendados, lavado de manos, mantener distancia de seguridad… 
  • Cuidar de la salud: seguir las medidas de prevención y atender la salud psicológica, para ello es importante que nos dediquemos tiempo. Necesitamos mantener la mente activa, bailar, cantar, reír… El hecho de reírse genera endorfinas, sube el estado de ánimo y aumenta las defensas, necesitamos tener un sistema inmune fuerte.

En Simetrya Clinic estamos muy concienciados con la situación que estamos viviendo, por eso queremos ayudaros en todo lo que podamos. No dudes en contactar con nosotros si nos necesitas.

¿Cómo afecta el frío en nuestra piel?

Sequedad, palidez, envejecimiento prematuro o sabañones son algunas de las consecuencias del frío sobre nuestra piel. En Simetrya Clinic te contamos cómo debes protegerla.

Ahora que las temperaturas comienzan a descender, es importante saber cómo va a afectar el frío a nuestra piel y si podemos cuidarla de tal manera que minimicemos su impacto.

A pesar de las lluvias, de la nieve y del mal tiempo, la humedad relativa del aire suele descender y el ambiente se vuelve más seco. Esto provoca que la epidermis se altere por efecto de la deshidratación. Lo observamos en nuestro rostro, con líneas más marcadas y descamación. Incluso podemos notar cierto picor en zonas acras, como las extremidades (piernas y brazos) y más especialmente en manos y pies.

La capa de la dermis, es la que más se suele perjudicar con estos cambios ya que es la parte más débil. En esta parte casi no hay grasa y cualquier agresión externa va a afectarle más.

Las zonas que son más débiles son más proclives a sufrir rojeces o inflamaciones.

¿Cómo afecta el frío?

El frío adelgaza la capa córnea de la piel y la consecuencia visible es un efecto similar al de la piel seca. Esto es debido a que perdemos células con mayor facilidad, lo que produce escoriación e inflamación por las inclemencias temporales. Además suele ser una época en que bebemos menos líquidos, debido a una menor sensación de sed, y eso provoca un descenso de la hidratación celular. También puede desencadenar patologías como la dermatitis por el efecto de rascado secundario al prurito que genera.

¿Qué podemos hacer?

Abrigo y capas. Para prevenir estas situaciones debemos evitar la exposición prolongada a las bajas temperaturas protegiéndonos con elementos de abrigo, sobre todo, en las zonas más susceptibles de padecer síntomas.

Limpieza. Se deben realizar lavados cortos y no muy intensos. El agua ha de estar siempre templada, para evitar que las oscilaciones de temperatura provoquen arañas vasculares por cambios en el calibre venoso por la vasodilatación. Tras una ducha, por ejemplo, intentaremos secarnos de forma suave y aplicar un productos hidratante para fijar el agua que han recibido los poros abiertos de nuestra piel y conseguir una hidratación más duradera.

Hidratación. El frío provoca indirectamente un aumento de la sequedad de la piel. La capa córnea que nos protege de los cambios de temperatura se debilita y requiere mayor regeneración celular. Por eso se recomienda, dependiendo de nuestra tipología de piel, un mínimo de 2-3 aplicaciones de emolientes hidratantes. Además, necesitaremos productos que contengan nutrientes y vitamina C, y colágeno para ayudar a la regeneración celular de la capa basal de la piel.

Fotoprotección. Aunque creamos que la radiación ultravioleta afecta solo en épocas de sol, se sabe que, precisamente porque nos descuidamos, en invierno el rostro y en especial los labios reciben mayor impacto. Lo notamos, por ejemplo, en quemaduras labiales de primer grado en época de esquí, al reflejar la nieve hasta un 80 por ciento más de radiación que en una exposición habitual.

Manos y Labios. Es muy importante perpetuar la rutina de hidratación en manos y labios. Resulta habitual que, por la desgana de ponernos los guantes, suframos lesiones leves en los dedos provocadas por las bajas temperaturas. Debemos prestar mayor protección a las manos mediante hidratación extra y utilizando emolientes con alto contenido de glicerina y urea, para reducir el efecto pruriginoso que produce la vasoconstricción por el frío.

Protección de la cara, las manos y los pies

Por último, conviene recordar que las zonas corporales más alejadas de los centros vitales son las más afectadas por el frío. Se denominan ‘regiones acras’ y se localizan en nariz, pómulos, orejas y dedos de las manos y de los pies.

Estas regiones anatómicas de nuestro organismo tienen una superficie cutánea extensa y están abundantemente vascularizadas. Para protegerlas de las bajas temperaturas es importante tenerlas aísladas de las inclemencias del tiempo y mantener bien hidratada la piel que las recubre.

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Aumento de mamas

AUMENTO DE MAMAS 

El aumento mamario, técnicamente conocido como mamoplastia de aumento, es un procedimiento quirúrgico para mejorar el tamaño y la forma del pecho de la mujer en las siguientes situaciones: para mejorar la silueta de la mujer que piensa que sus pechos son demasiado pequeños para corregir la reducción del pecho que se produce tras algunos embarazos para corregir una diferencia de tamaño entre ambas mamas como un procedimiento reconstructivo tras cirugía de la mama.
Es posible aumentar el tamaño del pecho una o varias tallas mediante la introducción de una prótesis debajo de la mama. 

¿Quién es el candidato ideal para someterse a un aumento mamario? 

Los candidatos ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía. Muchas mujeres desean un aumento tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. Aunque no existe riego de que el aumento altere futuros embarazos, sí debe saber que las mamas pueden volver a descolgarse algo tras un nuevo embarazo.

Planificación de la cirugía 

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Durante la primera consulta, el cirujano plástico evaluará el tamaño y la forma de las mamas, la firmeza de la piel y su estado general de salud Se realizará además una exploración de mamas y en algunos casos se solicitará un estudio mamográfico. Se le explicarán las distintas técnicas quirúrgicas, se discutirá el tamaño y la forma que tendrán su mamas y las opciones o la combinación de procedimientos que sean mejor para usted. Debe exponer sus expectativas de manera sincera y franca, para que el cirujano plástico sea también franco y le muestre las alternativas disponibles para su problema, con los riesgos y limitaciones de cada una de ellas. También se le explicará cuál es el tipo de anestesia que se empleará, la necesidad o no de ingresar en la clínica donde se realice la cirugía y los costes de la intervención. 

El aumento mamario con fines estéticos no está incluida dentro del catálogo de prestaciones de la Seguridad Social; no obstante, la asimetría mamaria importante y la reconstrucción tras cirugía por tumores de mama sí lo están.
No olvide contar si es fumadora o toma alguna medicación o vitamina, el número de embarazos previos y si piensa volver a quedarse embarazada o dar de mamar. No dude en preguntar cualquier cuestión que se plantee, especialmente aquellas relacionadas con sus expectativas sobre los resultados. 

Preparándose para la cirugía 

Se le darán instrucciones acerca de cómo prepararse para la cirugía, incluyendo normas sobre toma de alimentos y líquidos, tabaco o toma o supresión de medicamentos, vitaminas y suplementos de hierro. En el aumento mamaria no es preciso transfundir sangre durante la cirugía. Asegúrese, además, de que algún familiar o acompañante pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta y que, en caso necesario, puedan ayudarle un par de días. 

La cirugía y la anestesia 

La cirugía de mamas se realiza en un quirófano, dentro de una clínica u hospital. Suele ser preciso el ingreso, dándose el alta al día siguiente. La cirugía de aumento mamario se realiza bajo anestesia general, permaneciendo el paciente dormido durante la operación. Algunos casos muy determinados se pueden realizar bajo anestesia local más sedación.
El aumento mamario se realiza a través de una pequeña incisión que se coloca, dependiendo de la anatomía del paciente y de las preferencias de su cirujano plástico, alrededor de la areola, en el surco bajo el pecho o en la axila. La incisión se diseña para que la cicatriz resultante sea casi invisible. A través de esta incisión se levanta el tejido 

mamario, se crea un bolsillo y se coloca la prótesis, directamente debajo del tejido mamario o debajo del músculo pectoral. Se colocan unos tubos de drenaje que se retirarán en unos días y un apósito o un vendaje sobre las mamas. El procedimiento dura entre 1 y 2 horas. 

Después de la cirugía 

Tras la cirugía de mamas es normal encontrarse algo cansada unos días, pero podrá hacer vida casi normal a las 24-48 horas. La mayoría de las molestias se controlan bien con la medicación prescrita por su cirujano plástico, aunque las mamas pueden doler un par de semanas. El vendaje o los apósitos serán retirados en unos días, siendo sustituidos por un sujetador especial, que deberá llevar de la manera que le indique su cirujano. Es normal tener una sensación de ardor en los pezones durante las dos primeras semanas. Los puntos se retiran entre los 7 y 14 días; el edema no cede completamente hasta las 3 ó 6 semanas. 

Tras un aumento mamario podrá volver al trabajo en pocos días , dependiendo de la actividad que realice. Siga las instrucciones de su cirujano acerca de qué ejercicios puede 

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realizar; se evitará levantar objetos por encima de la cabeza durante 2 a 3 semanas. Sus mamas estarán más sensibles de lo normal durante 2 a 3 semanas, por lo que puede ser conveniente evitar un contacto físico excesivo hasta las 3 ó 4 semanas. Al principio las cicatrices estarán rosadas, aspecto que mejorará continuamente desde las 6 semanas. Los controles mamográficos apropiados para cada mujer según su edad pueden seguir realizándose, aunque se debe advertir la existencia de la prótesis. La operación no limitará su capacidad para dar de mamar si se queda embarazada. 

¿Existen riesgos? ¿Hay garantías? 

La cirugía de aumento mamario es una técnica segura, siempre y cuando sea realizada por un cirujano plástico cualificado. Sin embargo, como en cualquier operación siempre pueden existir complicaciones y riesgos asociados. En el aumento mamario, la complicación más frecuente es la contractura capsular, que ocurre cuando la cicatriz interna que se forma alrededor del implante se contrae en exceso, haciendo que la mama se vuelva más dura. Puede ser tratada de diversas maneras, requiriendo en ocasiones extirpar dicha cicatriz interna, e incluso, recambiar la prótesis. 

Otra complicación , propia de cualquier cirugía es el hematoma que sólo en casos concretos precisa de una nueva intervención para eliminar la sangre acumulada. Un pequeño porcentaje de mujeres puede tener una infección alrededor de la prótesis, normalmente en las primeras semanas despuésde la cirugía. Algunas mujeres notan los pezones más o menos sensibles, e incluso, sin sensibilidad. Estos cambios suelen ser temporales, aunque en unos pocos casos serán permanentes. No existe evidencia de que las prótesis de mama afecten la fertilidad, el embarazo o la lactancia. 

Es extraordinariamente infrecuente que las prótesis pueden romperse, haciendo que el contenido salga fuera de su cápsula. Cuando la prótesis está rellena de suero, el líquido se reabsorbe rápidamente sin producir ningún daño, disminuyendo la mama de volumen en unas horas. Si está rellena de silicona pueden pasar dos cosas: si la cápsula formada por el organismo no se rompe, no notará ningún cambio; si se ha roto, especialmente cuando ha sido sometida a mucha presión, la silicona sale disminuyendo el volumen de la mama. Con ambos tipos de prótesis será necesario una nueva intervención para reemplazarla. 

No existe evidencia científica probada de que las prótesis provoquen cáncer de mama o enfermedades del tejido conectivo. La colocación de una prótesis no impide la realización de mamografías. 

Los resultados 

Los resultados tras un aumento mamario suelen ser muy gratos para la paciente. Las revisiones periódicas por su cirujano plástico y las mamografías periódicas (si le corresponden por su edad) asegurarán que si hubiese alguna complicación sea detectada a tiempo y solucionada. La decisión de someterse a un aumento mamario es algo muy personal que no todo el mundo tiene porqué entender; si usted está satisfecha, la intervención habrá sido un éxito. 

Cirugía de aumento mamario: resumen 

El único método definitivo para conseguir un aumento del volumen mamario es mediante la implantación de unas 

prótesis mamarias por detrás de la glándula existente. Existen otros métodos que utilizan tejidos del propio cuerpo y que se usan, sobre todo, en Cirugía Reparadora.
El implante mamario puede colocarse detrás de la glándula misma y por delante del músculo pectoral, o bien por detrás de dicho músculo, dependiendo de cada caso concreto. Normalmente la incisión de abordaje para implantar la prótesis está situada en el surco submamario (en algunos casos esta incisión se realiza alrededor de la areola), realizándose la operación bajo anestesia general. 

La prótesis que se utiliza en casi todos los casos es la de membrana de silicona rugosa rellena de gel, que ha conseguido que disminuyese drásticamente la llamada retracción capsular (el pecho se notaba duro, esférico y a veces molesto) a porcentajes inferiores al 2%. Otras posibles complicaciones locales, como hematomas, infección, intolerancia a las suturas, etc., requerirán el tratamiento adecuado, pero tienen una incidencia extremadamente baja.